Un mantenimiento regular no solo evita averías inesperadas, también preserva el valor del vehículo de cara a una futura venta.
Cada 10.000 – 15.000 km o una vez al año
- Cambio de aceite y filtro de aceite
- Revisión de niveles (refrigerante, líquido de frenos, dirección)
- Inspección visual de frenos (pastillas y discos)
- Estado de neumáticos (presión y desgaste)
- Comprobación de luces exteriores e interiores
Cada 2 años o 30.000 km
- Cambio de filtro de aire y habitáculo
- Revisión de correa de distribución (según fabricante)
- Cambio de líquido de frenos
- Revisión de amortiguadores
ITV Obligatoria cada 2 años para vehículos de entre 4 y 10 años, y anual para vehículos de más de 10 años. Tenerla al día es obligatorio y afecta directamente al valor de reventa.
Consejo final Guardá siempre las facturas de mantenimiento. Al momento de vender, un historial documentado puede aumentar el valor percibido del vehículo considerablemente.